HABLAR EN PÚBLICO
En realidad hablar en público no tiene nada de especial. No es una cualidad que se herede genéticamente ni tampoco un don divino. Es u arte que se puede aprender.
Hay una pregunta: ¿Es capaz de situarse frente a un grupo de personas y de persuadirlas, estimularlas y, finalmente convencerlas?
El “miedo al escenario” no es vergonzoso. Lo padecen incluso los más curtidos profesionales de la oratoria y actores de reconocida trayectoria, quienes afirman que en el miedo es estimulante, despierta la mente y la lengua y desarrolla la sensibilidad de los centros nerviosos, adaptándolos a las necesidades del momento.
El antídoto más eficaz contra el miedo al escenario cuando se lee o se pronuncian discursos es una preparación total, textual y rigurosa.
El tropiezo de algunos profesionales cuando están al frente a un público tiene una explicación muy sencilla: falta de preparación, indiferente olvido de lo esencial, incapacidad de familiarizarse exhaustivamente con lo que uno tiene que decir.
No hay comentarios:
Publicar un comentario